dissabte, 13 de setembre del 2008

Cuando soy débil, entonces soy fuerte


Dedicado a Zaín Oliver Hernández.


Edgar y Amy Hernández son una muy querida pareja de Rio Grande; Edgar empezó con nuestra promoción el semestre pasado con el estudio de la Biblia, y Amy consiguió trabajo en un hospital como asistenta social. Viven en una casita en el campus, así que nos vemos muy a menudo.

Este verano nos dieron una muy buena noticia: Amy estaba embarazada; éste iba a ser su primer hijo. Todos nos alegramos por ellos, ¡era para celebrarlo! Teníamos ganas de volver a Río Grande para ver la barriguita de Amy y, en unos meses, al hijo del "Canijo" (así lo llamamos a él).

Este pasado viernes, por complicaciones que los médicos aún no han sabido determinar, Amy perdió a su hijo. El sábado por la mañana llegó la noticia a nuestros oídos, y oramos por ellos. Nos sentíamos abatidos, sabiendo lo mal que lo deberían estar pasando. Intentamos llamarlos, pero no contestaban.

El domingo por la noche recibimos este email. Y después de estar dos días pensando en la injusticia y en el dolor, leímos esta reflexión y no pudimos por más que dar gracias a Dios por manifestarse en medio de la tragedia. Cuando soy débil, entonces soy fuerte.




Romanos 8:38-39 “Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.”

Todo comenzó desde que yo (Edgar) tenía siete años de edad, fue cuando el Señor puso en mi corazón que mi primer bebe sería niño y le pondría por nombre Zain, que es mi segundo nombre. Yo se lo dije a mis padres, los cuales se admiraban en como un niño de 7 años pensaría en su primer hijo y en su nombre aunque yo no sabia si me iba a casar y aun si podría tener un hijo. Así que decidí que cada juguete que me regalaran lo guardaría para dárselo a mi hijo.
Cada año el Señor me afirmaba ese sentir, con el crecer pensaba en que se parecería mi hijo a mí. Yo decía talvez se parezca en mis ojos, talvez en mis labios o en mi nariz. Han pasado 20 años desde que el Señor me ha venido mostrando y afirmando que seria niño, seria el primero, y le pondría Zain. Al pasar el tiempo me casé con Amy y siendo ella americana blanca con ojos azules provocó en mi mas expectativas de saber como sería el bebe. Aumentaba el querer saber en se parecería a mi. Hay dos cosas físicas de mí que nunca me han gustado. La primera es la cicatriz que dejo una enfermedad en la parte de atrás de mi cabeza puesto que tengo poco pelo y la segunda son mis orejas las cuales están ligeramente dobladas y chiquitas.
Cuando fueron 19 semanas de gestación de nuestro bebé la enfermera podía decirnos cual seria el sexo del bebé pero convencí a Amy que fuera sorpresa. Cuando Amy tenía 21 semanas de gestación, el 5 de septiembre, Amy llegó del trabajo y empezó a sangrar de repente. Fuimos inmediatamente al hospital de la mujer y en menos de 5 horas el bebé estaba por salir. Para Amy como para mi fue algo inesperado, el doctor nos dijo que si hubiera estado 2 semanas mas podría vivir.
Las contracciones se hicieron más fuertes y frecuentes y el bebé salió el viernes a las 11:06pm, el 5 de septiembre. Lo que era sorpresa dejaría de ser cuando lo vi salir y vi que era un niño. Lloré tan fuerte como mi corazón me dejó hacerlo, porque para mi no era solo un niño común y corriente era el que Dios puso en mi corazón desde que yo tenía siete años de edad.
Después de controlarme un poco fui y empecé a ver los ojitos del bebé, su nariz y sus labios. Yo decía, se parece a Amy, y después vi sus orejitas y eran iguales a las mías. Eso me hizo llorar porque eso antes no me gustaba de mí pero ahora tenía un nuevo sentido. Ahora las veía hermosas pues las tenía mi amado hijo.
Para mi fue muy difícil pensar que el bebé que Dios puso en mi corazón desde que yo tenia siete años estaba muerto y por un momento pensé en no ponerle el nombre Zain. Pero después que todos nos dejaron solos con el bebé tuvimos un momento de oración con el bebé y agradecimos a Dios por él y al terminar de orar Dios nos afirmó a Amy y a mí que el nombre del niño sería Zain.
Toda esa noche no pude dormir pensando en el dolor cósmico que tuvo Dios por su único hijo amado, Jesucristo. Aunque mi bebé había nacido muerto yo no le iba a negar el nombre que desde los siete años pensé ponerle, y vino a mi mente lo importante que era para Dios ponerle Emanuel a su único hijo sabiendo que llevaría todo el pecado del mundo. Isaías 7:14b dice, “y llamará su nombre Emanuel.” Por la santidad del padre lo tenía que abandonar y pensé en el sufrimiento del padre al dejarlo y no poder hacer nada por su único hijo. Me identifique al ver a mi amado bebé morir y no poder hacer nada.
Amy y yo estamos muy agradecidos primeramente a Dios por su amor al darnos a su único y amado hijo, Jesucristo, por cada uno de nosotros. Estamos agradecidos por el bebé que nos dio el Señor por esas 21 semanas. En ese tiempo pudimos soñar con el, imaginar su carita y desear tenerlo con nosotros. Y sobre todo damos gracias porque Dios nos recordó através del bebé, de su amor y sacrificio tan grande al dar a su hijo. A Dios sea la gloria por los siglos de los siglos, Amen.
También a todos ustedes por sus oraciones, visitas y llamadas telefónicas. Que Dios siga formando en sus corazones el carácter de su amado hijo Jesucristo.

¡G R A C I A S!

Bendiciones: Edgar & Amy

3 comentaris:

Anònim ha dit...

Sense paraules...estic meravellada de la fortalesa que tenen, tot i que sé que s'ho deuen estar passant malament.
Si parles amb ells, diga'ls que estarem pregant per ells des de l'altra banda "de la bassa".

I per tu també, és clar. Una abraçada!

mery95 ha dit...

que fort!!!
pobrets ho deuen estar passan força malament...

Esperu que per altre banda tu estiguis bé, i que els exàmens i la resta et vagi tot mb!!!
Ja hem va dir el teu pare que de moment no hi ha novetats, que segueixes treient bones notes (no es d'extranyar del teu pare xD) i aquestes coses...
Ja et trucarem un dia havera si coincidim i podem parlar amb tu!

Petons

Mery

P y M X.L. ha dit...

Bones Alex, acabo de sortir del hospital despres de 82 dies, em conecto i el primer que llegeixo és aixo, buafff!

Malgrat no conneixe'ls, tota la nostra amistat está amb ells. Bé. noi, que et segueixi tot anant molt bé.

Una abraçada.

F amilia X